martes, 20 de septiembre de 2011

RESERVISTAS VOLUNTARIOS

(Voluntary Reserve)
Los Reservistas Voluntarios somos españoles, mayores de edad, que ofrecemos nuestra disponibilidad a las Fuerzas Armadas de España para el caso en el que nuestros servicios fuesen necesarios a la Nación. Vestimos el mismo uniforme que los militares profesionales, con un distintivo específico de Reservistas Voluntarios, pero sólo nos incorporamos por períodos muy cortos de tiempo.
La figura del Reservista Voluntario aparece por primera vez en España en la derogada Ley 17/99, de 18 de Mayo de Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas. Se desarrolló posteriormente por Reglamento publicado por Real Decreto 1691/2003, de 12 de diciembre, actualmente derogado. En la actualidad es la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar, la que recoge y actualiza esta figura. Por Real Decreto 383/2011, de 18 de Marzo, se aprueba el Reglamento de Reservistas de las Fuerzas Armadas, actualmente en vigor, que recoge todas las modificaciones introducidas por la Ley 39/2007, entre ellas la introducción de un régimen de ascensos a empleos militares superiores para los
Reservistas Voluntarios.
Ser Reservista Voluntario no es una profesión a tiempo completo, ni tampoco es una vía de acceso permanente a las Fuerzas Armadas. La mayoría de los Reservistas Voluntarios tienen una profesión civil a tiempo completo que compaginan sin problemas con su servicio en las Fuerzas Armadas.
La reserva voluntaria es una figura que permite realizar, cuando sea necesario, una aportación suplementaria de efectivos a las Fuerzas Armadas, posibilitando al mismo tiempo, a aquellos españoles que lo deseen, ejercer el derecho y el deber constitucional de defender a España.
Aunque las Fuerzas Armadas no tienen ninguna obligación de llamar a filas periódicamente a sus Reservistas Voluntarios, en la práctica se llevan a cabo períodos anuales de formación y actualización de conocimientos, que duran entre siete y treinta días. Además se convocan cursos de formación específicos para Reservistas Voluntarios todos los años, que pueden ser solicitados voluntariamente por éstos.
Excepcionalmente, algunos Reservistas Voluntarios son llamados para Prestar Servicio Activo en las Fuerzas Armadas, durante períodos que duran de uno a cuatro meses. Este servicio es absolutamente excepcional y minoritario, y en la práctica siempre se lleva a cabo de acuerdo con la disponibilidad personal del Reservista Voluntario. Para la mayoría de los RV es un privilegio ser llamado a prestar servicio activo.
Las Fuerzas Armadas son conscientes que no pueden imponer a la sociedad ni a los ciudadanos que voluntariamente se comprometen con ellas unas servidumbres innecesariamente onerosas, y en la práctica son muy flexibles a la hora de exigir el cumplimiento del compromiso del Reservista Voluntario, permitiéndole realizar cambios o suspensiones de su incorporación a filas, incluso con preavisos mínimos. Esta flexibilidad es particularmente relevante cuando median causas médicas, laborales o familiares que recomienden retrasar la incorporación del Reservista Voluntario.
Ser Reservista Voluntario es una forma de ejercer tus derechos constitucionales, y de aportar tu granito de arena a las Fuerzas Armadas, sin vincularte profesionalmente con ellas. Por ello, y si sientes la llamada de tu país, ¿por qué no das un paso adelante y te alistas como Reservista Voluntario? Las Fuerzas Armadas necesitan profesionales cualificados como tú, orgullosos de vestir el uniforme militar, deseosos de servir y capacitados como nadie para llevar a cabo su misión. Podrás aportar tu experiencia profesional en un ejército profesional, que valora mucho tu compromiso personal, y admira tu entusiasmo y dedicación.

A día de hoy hay mas de 4.600 españoles que han dado el paso adelante y se han hecho Reservistas Voluntarios: un porcentaje muy alto de ellos son mujeres que no tenían ninguna experiencia militar previa. En la Reserva Voluntaria hay médicos, economistas, ingenieros y abogados, pero también hay policías locales, torneros, fresadores, conductores de camión, cocineros, administrativos y escoltas privados.
La condición de Reservista Voluntario se adquiere mediante convocatoria pública, que tradicionalmente toma la forma de concurso de méritos, y que suele llevarse a cabo entre los meses de Mayo y Julio. Desde el año 2003 vienen sucediéndose las convocatorias para Reservistas Voluntarios, que podrás consultar al pié de página. También hay que superar unos períodos de formación militar básica y específica.
Para optar a ser Reservista Voluntario hay que ser español, tener entre 18 y 58 años de edad, y no haber sufrido sanción administrativa o penal en vigor. Podrás solicitar plaza como Tropa, Suboficial u Oficial, en función de tu formación académica, en cualquiera de los tres Ejércitos o en los Cuerpos Comunes de la Defensa. También podrás escoger la unidad o zona geográfica en la que prestar tus servicios. Las Fuerzas Armadas te darán todo el equipo que precisas para incorporarte, que deberás custodiar en perfecto estado en tu domicilio, y te darán la formación militar necesaria para cumplir tu misión ¡incluso si no tienes ninguna experiencia militar previa!
Tras obtener plaza de Reservistas Voluntarios, el Aspirante debe superar una Fase de Formación por Correspondencia, una Fase de Formación Básica, y una Fase de Formación Específica, de duración variable (típicamente entre siete y quince días), tras cuya superación se obtiene la condición de Reservista Voluntario.
Siempre que te incorpores a las Fuerzas Armadas como Reservista Voluntario recibirás una compensación económica por tu tiempo de servicio. Con los años podrás ascender de empleo militar o incluso pedir nuevos destinos. Además tendrás derecho al uso del uniforme militar, recibirás una Tarjeta Militar de Identidad que acredita tu condición de Reservista Voluntario, y podrás asistir a actos y celebraciones militares en España y en el extranjero.
Además podrás ser socio de las asociaciones de reservistas como ARES; participar en misiones internacionales, competiciones deportivas y otras actividades institucionales. Pero lo más importante, habrás reafirmado nítidamente tu compromiso personal de ciudadano con tu país y con sus Fuerzas Armadas.
Casos Especiales
Las personas que hayan realizado el Servicio Militar pueden obtener, con carácter honorífico, la condición de Reservista Voluntario Honorífico, con sólo solicitarlo por escrito a través de su Delegación o Subdelegación de Defensa, aportando los documentos que demuestren haber realizado el SMO. En este caso no es necesario realizar ningún período de formación, ni obtener plaza en ninguna convocatoria, ni la obtención de este título obliga a servir en las Fuerzas Armadas.
Los reservistas temporales, figura actualmente desaparecida que se aplicó a ciertos militares profesionales que finalizaron su compromiso con las FFAA, y los militares profesionales durante los cinco añios posteriores a su marcha de las Fuerzas Armadas, pueden solicitar adquirir la condición de Reservistas Voluntarios en su Ejército o Cuerpo Común de procedencia, manteniendo su mismo empleo militar, sin necesidad de presentarse a convocatoria alguna, y suelen ser destinados a la última Unidad en la que hayan servido.
Si quieres saber más de esta figura, puedes ampliar tu información a través de las siguientes formas:
* En el año 2011 el Gobierno ha aprobado la Convocatoria de un máximo de 140 nuevas plazas para Reservistas Voluntarios para las Fuerzas Armadas.
Última Convocatoria para acceder a la Condición de Reservista Voluntario (Junio de 2011).
- Resolución 452/38125/2011, de 6 de junio, de la Subsecretaría, por la que se convoca el proceso de selección para el acceso a la condición de reservista voluntario de las Fuerzas Armadas. Ministerio de Defensa. (BOE de 20 de Junio de 2011).
Extraído de Asociación ARES de Reservistas Españoles (www.ares-resvol.es)

¿QUIENES SOMOS?

Dentro del ejército de tierra español, existe el cuerpo de especialistas encargados directamente de realizar las labores técnicas específicas propias de cada especialidad. Dentro de la escala de tropa podríamos diferenciar las siguientes especialidades: Mantenimiento de vehículos, Mantenimiento de Aeronaves, Mantenimiento de Armamento, Chapa y soldadura, Electrónica de armamento,Telecomunicaciones, Electricidad, Instalaciones, Administración, Guarnicionería, Hostelería y alimentación y Almacenes y Parques.
Para la escala de suboficiales y escala de oficiales las especialidades se reducirían, pudiendo englobar una misma especialidad otras de su misma rama.

Como opinión personal, simplemente decir que el ser especialista del ejército conlleva una gran responsabilidad, aunque siempre recompensada con el prestigio que significa pertenecer a esta familia...y digo familia porque la mayoría de nosotros se ha forjado en los mismos institutos politécnicos del ejército, donde hemos aprendido que la unión y el compañerismo es lo más importante en nuestra profesión.